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sábado, 16 de octubre de 2010
La Fundación Tàpies inaugura la mayor muestra dedicada a la artista brasileña Anna Maria Maiolino
La Fundació Tàpies muestra dibujos, fotografías, esculturas, films e instalaciones de la brasileña
"Lo que se come, se defeca; todo lo que entra, sale", asegura Anna Maria Maiolino, la artista brasileña con cuya obra -tal vez signo de los tiempos- abrió ayer la temporada la Fundación Tàpies. La exposición podrá verse hasta el 16 de enero próximo. "La cultura es antropófaga", añade, "Picasso comió de todo durante toda su vida y lo defecó de otra manera sin dejar de ser Picasso".
Es lo escatológico lo que articula la obra de esta mujer nacida en 1942 en Italia, en la localidad calabresa de Scalea; una escatología sutil y elegante que recorre tanto el fondo como la forma de su obra, porque Maiolino se interesa en la relación entre lo que entra y lo que sale del cuerpo, entre el alimento y el excremento, algo que ya anticipa la pieza que abre la muestra: Glu, glu, glu, de 1966, un curioso diagrama médico centrado en el tubo digestivo y las acciones de 1978 Monumento al hambre y Estado escatológico. Más elaboradas -y acaso explícitas- son las esculturas Segmentada nº 1 y Uno, ninguno, cien mil, de la década de 1990, bandejas que contienen objetos con formas que tanto pueden evocar comida como excrementos.
Hija del neoconcretismo, un movimiento subjetivista que cambió de raíz la creación artística en Brasil en la década de 1960, aunque no formara parte de él, la obra Maiolino es también la reivindicación de una visión del mundo femenina, una obviedad que ella misma rechaza, por cuanto considera que defender lo femenino, "como el arte negro o los derechos de los homosexuales", por citar algunos de los mantras de lo políticamente correcto, no es otra cosa que insistir en la discriminación de estos colectivos.
Pero es cierto que la obra de esta brasileña ciudadana del mundo, cuya familia emigró de Italia a Venezuela y que a los 18 años se trasladó a Brasil, donde ahora vive, no sin antes haber pasado por ciudades como Nueva York, Buenos Aires y otros lugares, es profundamente femenina. Según Elena Tatay, comisaria de la exposición, el trabajo de Maiolino se centra en el cuerpo y en el lenguaje, "entendidos como elementos moduladores de la subjetividad y de la dimensión social del individuo".
Sin ser una retrospectiva, la exposición de la Fundación Tàpies, que viajará el año que viene al Centro Galego de Arte Contemporáneo, en Santiago de Compostela, y después al Malmö Konsthall, recorre medio siglo de trayectoria artística en el que Maiolino ha tocado todos los géneros y utilizado todos los recursos a su disposición, desde dibujos a fotografías, películas e instalaciones, aunque sobre todos ellos destaque una escultura de una potencia fuera de lo común.
Para esta exhibición, además, Maiolino ha creado una instalación titulada Una vez más, consistente en una serie de piezas en barro que se suponen efímeras, que ha realizado en las mismas salas de la fundación con la ayuda de alumnos de la Escola Massana, con quienes ha trabajado seis toneladas de barro sin cocer que durante el transcurso de la exposición deben irse deteriorando, cambiando de color y de textura.
La obra de Maiolino tiene también tintes políticos, como los que hacen referencia a la dictadura militar que padeció Brasil entre 1964 y 1985 -"el arte refleja la realidad cotidiana", dice para justificarlo-, especialmente en los Mapas mentales y más concretamente el titulado Alma negra de América Latina, pero acaso la más elegante de estas piezas sea la performance de 1981 Entre vidas, reproducida en el sótano de la fundación, en la que la artista caminaba descalza por una calle llena de huevos, en alusión a la mezcla de miedo y esperanza que había entonces en el país, y que ahora servirá de base para una coreografía de ballet.J. M. Martí Font – Barcelona
martes, 10 de noviembre de 2009
Exposición de João Carlos Galvão
La Galería Marita Segovia alberga,desde el 21 de octubre hasta el 8 de enero de 2010, la obra del artista plástico, João Carlos Galvão, que incluye relieves que son, por lo general, fruto de la yuxtaposición de pequeñas piezas.
En su obra, este brasileño utiliza la madera, el mármol o la cerámica y presenta una geometría variopinta.
EXPOSICIÓN : GALVÃO
Galería de Arte Marita Segovia – c/ Lagasca, 7 - Madrid
Del 21 de oct. de 2009 al 8 de ene. de 2010
lunes, 19 de octubre de 2009
Un incendio destruye gran parte de la obra del artista brasileño Hélio Oiticica
Un incendio destruyó el viernes parte de la obra del artista plástico brasileño Hélio Oiticica en la casa de su familia, en Río de Janeiro.. El fuego afectó al salón donde estaban almacenadas esculturas, pinturas e instalaciones de uno de los mayores representantes del neoconcretismo de Brasil.
Las causas del incendio aún son desconocidas, pero la familia aseguró que el salón quemado tenía un control de humedad y temperatura.
Hélio Oiticica nació en Rio de Janeiro en 1937, hijo de un entomólogo que era asimismo fotógrafo y pintor, y nieto de un filólogo y dirigente anarquista. A pesar de ser muy conocido en Brasil, Oiticica sólo ahora ha empezado a ser gradualmente reconocido a nivel internacional como uno de los artistas más profundos y aventureros de estos últimos tiempos.
La obra de Oiticica, marcada por una fuerte componente teórica, a menudo buscaba provocar la participación activa del espectador. Una de sus instalaciones más laureadas fue la bautizada como Penetrables, un laberinto elaborado con planchas suspendidas. El artista, que también inspiró con su obra el movimiento Tropicalia, impactó a la sociedad brasileña con la frase "Sea Merginal, sea héroe", serigrafiada en una bandera sobre la figura de un narcotraficante muerto
jueves, 25 de junio de 2009
La artista brasileira Christina Oiticica inaugura ‘Camino Peregrino’en Madrid

Christina Oiticica (Rio de Janeiro,23/11/) es una artista plástica . Es también la esposa del escritor Paulo Coelho.
Oiticica es conocida por la utilización de una técnica exótica neoconcretista que recuerda el land art y también el ecoart - una técnica que permite que los elementos de la naturaleza influyan sobre sus obras. Oiticica, hija de los movimientos artísticos experimentales de la década de 1970 que emergieron en Rio de janeiro, su ciudad natal, ha llevado sus cuadros por todo el mundo.
Christina Oiticica ideó la combinación del land art – que utiliza como soporte a la naturaleza en tanto materia – con la pintura en los Pirineos franceses, hace cinco años, cuando con una tela de unos 10 metros de largo, decidió pintar al aire libre en medio de la naturaleza. Una vez finalizada la obra, la dejó secar allí mismo. Al día siguiente, al ir a buscarla, descubrió que el polvo, la tierra, las hojas y algunos insectos se habían integrado en la tela. “Sin haberlo premeditado, la naturaleza había influido sobre esta pintura.”
La artista empezó esta técnica pintando e las florestas, valles y montanas de los Pirineos, en Francia, y el resultado de este trabajo se convirtió en el libro “La Cuatro Estaciones”. Después, entre 2004 y 2005, ella enterró varias de sus telas en la floresta Amazónica (Brasil) y esperó un año para desterrar-las. La floresta húmeda y ecuatorial dejó sus marcas indelebles en los cuadros. En 2005, Christina también llevó su obra para el Valle Sagrado de Ganeshpuri en India.
Entre 2006 y 2008, Oiticica eligió el Camino de Santiago, sitio sagrado y simbólico que recibe peregrinos de todo el mundo como su atelier. La artista compuso sus telas en distintos locales del Camino: utilizando el relieve de las piedras, la intervención de la lluvia, de la nieve, del color de la tierra, pigmentos naturales y la cera. Una vez compuestas, ellas fueron “plantadas” en la tierra y recuperadas meses después.
De modo general Oiticica deja sus telas en la tierra por un periodo de 9 meses (el ciclo de la gestación) o por un año (ciclo de las estaciones).
Inauguración : 3 de Julio 19:30h
Exposición hasta el 29 de Julio 09
Biondetta Art Gallery
Calle Almagro, 30
Madrid
Oiticica es conocida por la utilización de una técnica exótica neoconcretista que recuerda el land art y también el ecoart - una técnica que permite que los elementos de la naturaleza influyan sobre sus obras. Oiticica, hija de los movimientos artísticos experimentales de la década de 1970 que emergieron en Rio de janeiro, su ciudad natal, ha llevado sus cuadros por todo el mundo.
Christina Oiticica ideó la combinación del land art – que utiliza como soporte a la naturaleza en tanto materia – con la pintura en los Pirineos franceses, hace cinco años, cuando con una tela de unos 10 metros de largo, decidió pintar al aire libre en medio de la naturaleza. Una vez finalizada la obra, la dejó secar allí mismo. Al día siguiente, al ir a buscarla, descubrió que el polvo, la tierra, las hojas y algunos insectos se habían integrado en la tela. “Sin haberlo premeditado, la naturaleza había influido sobre esta pintura.”
La artista empezó esta técnica pintando e las florestas, valles y montanas de los Pirineos, en Francia, y el resultado de este trabajo se convirtió en el libro “La Cuatro Estaciones”. Después, entre 2004 y 2005, ella enterró varias de sus telas en la floresta Amazónica (Brasil) y esperó un año para desterrar-las. La floresta húmeda y ecuatorial dejó sus marcas indelebles en los cuadros. En 2005, Christina también llevó su obra para el Valle Sagrado de Ganeshpuri en India.
Entre 2006 y 2008, Oiticica eligió el Camino de Santiago, sitio sagrado y simbólico que recibe peregrinos de todo el mundo como su atelier. La artista compuso sus telas en distintos locales del Camino: utilizando el relieve de las piedras, la intervención de la lluvia, de la nieve, del color de la tierra, pigmentos naturales y la cera. Una vez compuestas, ellas fueron “plantadas” en la tierra y recuperadas meses después.
De modo general Oiticica deja sus telas en la tierra por un periodo de 9 meses (el ciclo de la gestación) o por un año (ciclo de las estaciones).
Inauguración : 3 de Julio 19:30h
Exposición hasta el 29 de Julio 09
Biondetta Art Gallery
Calle Almagro, 30
Madrid
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